Traición y promesa del fin del milenio

En 1902, la Rationalist Press Association publicó, en Londres, su Nuevo catecismo: el siglo veinte fue bautizado con los nombres de Paz, Libertad y Progreso, y sus padrinos auguraron que el recién nacido iba a liberar al mundo de la superstición, el materialismo, la miseria y la guerra.

Han pasado los años, el siglo está muriendo. ¿Cuál es el mundo que nos deja? Un mundo sin alma, des-almado, que practica la superstición de las máquinas y la idolatría de las armas: un mundo al revés, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.

Los sin tierra

Los zapatistas