
Dice el general Omar Torrijos que él no quiere entrar en la Historia. Él quiere entrar nada más que en la zona del canal, que los Estados Unidos usurpan a Panamá desde principios de siglo. Por eso está recorriendo el mundo al derecho y al revés, país por país, de gobierno en gobierno, de tribuna en tribuna. Cuando lo acusan de servir a Moscú o a La Habana, Torrijos se ríe a carcajadas: dice que cada pueblo tiene su propia aspirina para su propio dolor de cabeza y que él se lleva mejor con los castristas que con los castrados.
Por fin, caen las alambradas. Los Estados Unidos, empujados por el mundo entero, firman un tratado que restituye a Panamá, por etapas, el canal y la zona prohibida.
—Más vale así —dice Torrijos, con alivio. Le han evitado la desagradable tarea de volar el canal con todas sus instalaciones.
[ Septiembre | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]
Última revisión: 07/09/02