
Las madres de Plaza de mayo lo llamaban el Ángel, por su rubia cara de nene. Llevaba unos meses trabajando con las madres, siempre sonriente, siempre dispuesto a poner el hombro, cuando una tarde, a la salida de una reunión, los soldados atraparon a varias de las militantes más activas del movimiento. Estas madres desaparecieron, como sus hijos, y nunca más se supo.
Las madres secuestradas habían sido señaladas por el Ángel, o sea el teniente de fragata Alfredo Astiz, miembro del Grupo de Tareas 3-3-2 de la Escuela de Mecánica de la Armada, de larga y lucida actuación en las cámaras de tormento.
El espía y torturador Astiz, ahora teniente de navío, es el primero en rendirse ante los ingleses en la guerra de las Malvinas. Se rinde sin disparar un tiro.
[ Abril | Memoria del Fuego ]
[ Eduardo Galeano ]
Última revisión: 6/04/03