Por tu nombre pregunto
cuando el viento arrastra melancólico
los últimos colores de la tarde.
Por Tu nombre pregunto
cuando el viento arrastra Tu abandono
y Tu figura.
Por Tu nombre, por cada letra
de tu nombre.
A las aguas pregunto.
A los astros.
A las castas esferas de la dicha
pregunto
por Tu nombre.
A las aves que pueblan de armonías los silencios,
a las altas cumbres de los sueños.
A mi sangre pregunto por Tu nombre.
A mi aliento pregunto,
al aire que respiro le pregunto.
De pronto
Tu nombre impronunciale
comienza a revelarse
cuando el viento arrastra
la última hoja del otoño.