Que quién llora —preguntas.
Es ella, la de siempre
la extraviada en la vigilia de los sueños
la que llora alucinada
la que gime
la que canta el aroma de tu voz
la que sueña el color de tu sonrisa.
Es ella, la que anda por las calles
la que habla, la que dice
la que baila la danza del amor.
Es ella. La de siempre.
¿No escuchas sus pasos en la niebla?