Hoy te nombro
río profundo
paz
malinche florecido.
Te llamo luz
pájaro, viento impredecible.
Lluvia te nombro
nube
tierra fecunda
madre.
Te llamo mar
arena de las playas de mi infancia.
Te digo risa, arrullo
arcoiris.
Hoy te llamo silencio
palabra siempre insuficiente
música callada, Dios,
soledad siempre sonora.
Michèle Najlis
Octubre 17, 98