Nos persiguieron en la noche

Nos persiguieron en la noche
nos acorralaron
sin dejarnos más defensa que nuestras manos
unidas a millones de manos unidas.

Nos hicieron escupir sangre
nos azotaron
llenaron nuestros cuerpos con descargas eléctricas
y nuestras bocas las llenaron de cal.
Nos dejaron noches enteras junto a las fieras
nos arrojaron en sótanos sin tiempo
nos arrancaron las uñas.
Con nuestra sangre cubrieron hasta sus tejados
hasta sus propios rostros.

Pero nuestras manos
siguen unidas
        a millones de manos unidas