XIMENA

Descubres el mundo
con la embriaguez de tus dos manos
de tus dos ojos abiertos a la vida.

Pequeña diosa
el mar te dio sus olas en tu vientre
el silencio te dio la soledad
la dicha te dio senos para el hambre de tus hijos.

Pequeña mía
el hombre que una tarde me llenó
de tu hermosura
me dio la belleza del vientre
redondo
como el mundo.
Profundos ríos azules recorrieron
durante nueve lunas
el suave territorio que enlaza dos ternuras.
Y una noche naciste
Afrodita
deslizaste dulcemente tu cabeza
hasta tocar la bóveda celeste con tu grito.

Niña,
hembra nacida de mi vientre
engendro del amor y de la vida
vas hacia la vida con la vida en tus manos
y el asombro abierto al mundo en tus dos ojos.