Un libro levemente odioso


PROHIBIDO PARA MAYORES

Vulvitas
falitos
salivitas
deditos
culitos
lengüitas
olorcitos
ruiditos
suspiritos
mamacita
papacito

Y las muñecas se quedan para siempre solas
y las pistolas del Llanero Solitario se pudren

Hasta que se da cuenta una mamá


SOBRE UN SUICIDIO

Una bandera de pétalos de terciopelo
más horripilante que la humildad;
las alas del tecolote familiar
que atravesó ríos nadando, montañas caminando,
témpanos de hielo a saltitos;
el lastre de la virginidad:
tales eran las riquezas de la muchacha.

Y una manera muy peculiar de comprender las sugerencias:
le dijeron que se atara el cinturón, que no fumara
y se lanzó hacia la calle, doce pisos abajo.


JURO QUE LO OÍ DECIR

«Salvo en una sociedad completamente justa,
lo mejor de la vida
es ser jefe.»


Tomado de:
Roque Dalton, Un libro levemente odioso, Segunda Edición, UCA Editores, San Salvador, 1992.

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[ Roque Dalton ]

Última revisión: 10/12/00