Presidio Modelo, 16-3-932

Querido Rubén:

Ya comenzará pronto la primavera, allá, en las montañas donde estás y nosotros acabamos [de] tener un terrible invierno de tres días. Este contraste de los climas nos hace pensar en ti muchas veces, como si fuera también un recuerdo más.

Creo que recibirías unas letras nuestras que te escribimos por diciembre y que Teté, según creo, le entregó a Judith para ti.

Seguimos presos. Ya hace tiempo que nos hemos acostumbrado a ello. Pronto tendremos los nueve meses, y la verdad es que hemos intentado sacarle el mayor provecho posible a este "tiempo muerto" de la cárcel.

Aquí, en Presidio, donde las condiciones de nuestra estancia nos son todo lo cómodas posibles, hemos fundado "Academias" innumerables. Llevan los más desaforados nombres que tú pudieras pensar: Platón, Robespierre, Quintiliano, Carlos Valiño, Demóstenes, y mil más. Tenemos hasta una astronómica que lleva el nombre de Kepler y la realidad es que ya conocemos tantas estrellas como cualquier astrónomo de cuarta o quinta categoría.

Gabriel y yo hemos traducido el Materialismo Histórico y, ahora hemos conseguido esta máquina para sacar en limpio la traducción; además, para practicar el inglés y para acrecentar el estudio de ella, González Muñoz traduce durante una hora, todas las mañanas conmigo, un libro de Astronomía.

Hoy hemos planeado "picar" libros a una porción de intelectuales e "intelectualoides", como les dice Pepe.

Te cuento todo esto porque sé que te gustará saber que se utiliza la prisión y se aprovecha la reclusión forzosa para leer y aprender.

Pero hoy te escribo -cosa que debí hacer desde mucho antes- porque tengo hace tiempo el propósito de escribir una biografía de Julio, y para ello vengo reuniendo todos los datos que he podido ir consiguiendo y que no dejan de tener ya su valor. Puedo obtener los mejores datos de su infancia en cuanto salga; he hablado con muchos que fueron sus maestros y condiscípulos, y con varios que han sido compañeros suyos. El protagonista me lo voy haciendo poco a poco, bajo la línea de una simpatía profunda. Y de una admiración profunda también. Creo que el momento es magnífico para que nuestra juventud lo conozca de lleno, con su increíble dinamismo, su potencia creadora, su trascendencia y su arrastradora personalidad. Yo creo poder hacer algo que merezca llevar su nombre al frente. Y como lo creo lo quiero hacer. Y lo haré.

Hay mucha gente fuera de Cuba que me puede ayudar. Y en el aspecto interpretativo nadie mejor que tú, según yo pienso. Quiero tu impresión, tus recuerdos y tus juicios. Tú conoces a la perfección como es la estructura de estos trabajos biográficos, y que cualquier detalle puede cobrar valor magnífico si se le sabe dar importancia. La última vez que tuve noticias de ti -y fue hace ya bastante tiempo- supe que estabas mejorando. ¿No podrías de vez en cuando, dedicar algunos ratos a escribirme cosas sobre esto? Aunque fuera bien sintético. Además, ideas. Por ejemplo, sobre el plan general. Pienso tratar íntegra su vida y todo debe darme un libro bastante extenso. Dame también relaciones, que me hacen falta, especialmente con compañeros suyos. Todo lo que puedas conseguirme o indicarme, no me lo mandes aquí, pues a lo mejor algún día salimos; mándaselo a Judith con el encargo de que me lo cuide.

Los compañeros te recuerdan siempre: Aureliano, Gabriel, Guillot, Garcita, y muchísimos más que te conocen sin que tú los conozcas.

Por mi parte, como siempre, deseo que estés bien, con el entusiasmo vivo y fuerte que te conocemos. Un abrazo de

Aunque no está aquí, Teté también te manda recuerdos.